En el Parque Nacional Coiba, tenemos el placer de observar varias especies de morenas, un cazador increíble con un cuerpo flexible para moverse entre las rocas y esperar en las grietas para pasar presas, un agudo sentido del olfato, y no solo uno sino dos conjuntos de mandíbulas. Si bien la mayoría de los peces evitan estos inteligentes depredadores, se sabe que los meros realmente los buscan, coordinando un esfuerzo de equipo para cazar junto a ellos y compartir la captura.

Los meros también son cazadores expertos, con ráfagas de velocidad que los convierten en oponentes formidables. Sin embargo, con su tamaño más grande y su forma voluminosa, no son capaces de atrapar presas que se esconden en espacios pequeños y grietas. Entonces, cuando su presa no es fácil de alcanzar, buscan a las anguilas morenas para expulsarlas.

Observado por primera vez en 2006, esta asociación ha sido estudiada por muchos científicos de todo el mundo. En el océano abierto, se observa a los Meros realizando una especie de baile de trucos bajo el agua para invocar morenas y señalar su deseo de cazar en equipo. Ocasionalmente, incluso señalan a la presa escondida de una anguila cercana haciendo una parada de cabeza submarina, señalando el escondite del pez con la cabeza y haciendo vibrar su cuerpo (mire este enlace para ver un video de este comportamiento: https://www.youtube.com/watch?v=OCHlajWPtrA). Este comportamiento solo se realiza cuando hay una moray cerca y se detiene tan pronto como llega una anguila. Más raramente, cuando una anguila ignora la señal, algunos incluso han sido testigos de meros que se acercan sin miedo a la moray e intentan empujarla hacia la presa objetivo.

Al ver la señal, el moray responde persiguiendo al pez fuera de su escondite para ser capturado en las rápidas mandíbulas del Mero. Los dos entonces comparten la comida, disfrutando de las recompensas de sus estrategias de caza gratuitas.

Este tipo de cooperación es uno de los pocos ejemplos de diferentes especies de peces que se agrupan bajo el agua para cazar, y hay muchos otros modos en que los organismos marinos se asocian para el beneficio mutuo de ambas partes. Este tipo de trabajo en equipo entre las muchas especies del océano demuestra cómo la vida bajo el agua puede ser verdaderamente dinámica y compleja, ¡y cuán afortunados somos de presenciar parte de esta diversidad aquí en el Parque Nacional Coiba!

-Por Daryll Carlson

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